Cientos en el sur de Florida fueron víctimas de Madoff

La lista de clientes de Bernard Madoff, acusado de estafa, incluye al conocido dueño de agencias automovilísticas Norman Braman, a Leonard Miller, constructor de Pasadena Homes, y al hotelero Stephen Muss.

Y también hay casos como el de Adele Fox.

La anciana viuda de Tamarac dejó de comprar ropa. Ya no puede permitirse ir a comer a Bonefish Grill. Y ni siquiera puede ayudar a su nieto a pagar sus estudios universitarios.

Todo, incluyendo la compensación recibida por el caso de amianto de su difunto esposo, ha desaparecido. “Es terrible”, dijo Fox, de 85 años. “Todos mis ahorros se esfumaron”.

Entre los nombres de celebridades y empresarios industriales de todo el mundo hay cientos de residentes sudfloridanos que invirtieron su dinero –en algunos casos sus ahorros– en la firma que se vino abajo en el caso de estafa en cadena estilo Ponzi más grande del país.

La lista de víctimas, revelada por primera vez en el tribunal de quiebras en Nueva York, incluye a 562 clientes de los condados Broward y Miami-Dade.

El impacto en esta área “ha sido monstruoso”, dijo el abogado de valores de Broward Mark Tepper. “Para muchas personas aquí ha sido algo que ha cambiado sus vidas”.

Madoff, de 70 años, famoso ex presidente de Nasdaq que reclutaba clientes desde su casa y su club privado en Palm Beach, está acusado de fraude de títulos y permanece bajo arresto domiciliario en su apartamento de Manhattan.

De sus 11,374 clientes, casi uno de cada cinco –o sea, unos 2,070– son de la Florida, el estado más afectado después de Nueva York, de acuerdo con un análisis de la lista hecho por The Miami Herald.

Para muchos en el sur de la Florida, la revelación de los nombres trae consigo más vergüenza y cólera con un caso que se estima llega a los $50,000 millones en pérdidas por concepto de inversiones.

“Cuando a uno lo estafan de la manera en que nos estafaron, uno se pregunta: ‘¿Cómo pude haber sido tan estúpido?’ Porque todo el mundo sabe que nada te lo dan gratis”, se quejó Gerald William, de 91 años, vecino de Tamarac.

El contratista eléctrico retirado dijo que su plan había sido dejarles el dinero a sus hijos.

Desde que comenzara a develarse el escándalo con el arresto de Madoff el 11 de diciembre, docenas de víctimas sudfloridanas han estado buscando la asistencia de abogados.

Algunos han inundado el tribunal de quiebras con cartas y se han quejado a los reguladores federales.

“Están asustados”, dijo el abogado de Coral Springs Scott Silver. “Para ellos ha sido devastador a todos los niveles, porque esto duró mucho tiempo.

“Lo que separa este caso de tantos otros es que es generacional. Me he sentado a hablar con abuelos, padres e hijos, todos los cuales invirtieron dinero con Madoff durante años”.

Una posible red de seguridad para las víctimas es Securities Investor Protection Corp., o SIPC, que está pagando hasta $500,000 a las personas que invirtieron con Madoff.

Pero abundan las preguntas de si la SIPC posee suficientes fondos para indemnizar a todas las cuentas afectadas, según los expertos. Algunos inversionistas podrían no calificar por no haber invertido en fondos protegidos por garantías gubernamentales.

La lista no incluye la cantidad de dinero invertida por cada cliente, pero se estima que se trata de decenas de miles de millones.

Las repercusiones del hundimiento de la firma se han hecho ya sentir en muchas organizaciones caritativas del sur de la Florida, muchas de las cuales dependen de donantes que perdieron dinero.

Norman Braman, de 76 años, veterano dueño de agencias automovilísticas en Miami, supervisa al menos dos fundaciones que recibían donaciones de Madoff.

Por el momento, Braman dijo que él ha escrito cheques personalmente para esas organizaciones: ‘‘Todas las obligaciones que teníamos con nuestras fundaciones han sido pagadas”, dijo Braman, quien tenía además cuentas personales con Madoff.

Los expertos aducen varias razones por las que el sur de la Florida se estremeció a la caída de Madoff Securities: la residencia de invierno de Madoff en Palm Beach le permitió establecer lazos entre acaudalados y poderosos miembros de la comunidad judía.

Y existen fuertes vínculos entre Nueva York y el sur de la Florida, especialmente entre los jubilados.

Cuando el urbanizador Leonard Miller se retiró de su negocio de construcción de viviendas, Pasadena Homes, luego de más de 40 años, invirtió con Madoff.

“Prácticamente todos mis ahorros de retiro estaban en sus manos”, dijo Miller, de 79 años, cuando se le contactó en su condominio de Sunny Isles Beach. “En este momento estoy muy, muy apretado. Ojalá me devuelvan algo, pero no estoy seguro”.

Miller, quien construyó viviendas principalmente en el condado Broward, no quiso decir cuánto invirtió.

Lo mismo que docenas de otras personas entrevistadas por The Miami Herald, Aaron Handel dijo que estaba desconcertado –y que su vida había sido irrevocablemente cambiada por la estafa de Madoff.

“Ha sido devastador”, dijo Handel, de 74 años, vecino de Tamarac, quien no tenía otras inversiones.

El y su esposa Sheila están considerando una serie de opciones, entre ellas las de vender su vivienda.

La lista parecía un “Quién es Quién” de la comunidad empresarial sudfloridana, e incluyó entre otros a Gary Gerson, prominente contador de Miami Beach que pertenece a la junta directiva de la Fundación del Centro Médico Mount Sinai, y la familia de vendedores de automóviles Potamkin.

Y al filántropo de Fort Lauderdale Michael Bienes.

Bienes llevaba una firma de inversiones junto al residente de Palm Beach Frank J. Avellino que invirtió el dinero de sus clientes con Madoff durante tres décadas.

En 1992, SEC acusó a la firma de Fort Lauderdale Avellino & Bienes de vender títulos no registrados y ordenó a ambos a devolver más de $441 millones a 3,200 inversionistas.

La firma pagó una multa de $250,000 y cerró sus puertas, mientras que ambos hombres pagaron una multa de $50,000 cada uno.

La residencia de Bienes en Fort Lauderdal, Bay Colony, ha sido puesta a la venta. La casa de cinco dormitorios y seis baños en el Intracoastal Waterway tiene un precio de venta de $5.9 millones.

Silver dijo que la gente se ha visto forzada a abandonar estilos de vida que habían creído podrían llevar por el resto de sus vidas.

“Estamos hablando de personas que perdieron millones”, dijo el abogado, quien representa a una docena de inversionistas afectados. “Ha sido devastador”.

Adele Fox de Tamarac, quien perdió $2 millones, dijo que está tratando de mantener la calma. ‘‘Ha sido difícil”, dijo la viuda, quien se ha unido a un grupo de víctimas de Madoff. “Me gustaría verlo [a Madoff] en la cárcel. Me gustaría verlo muerto. Pero puede que nunca sepamos qué fue del dinero”.

La investigadora de The Miami Herald Monika Leal contribuyó a este reportaje.

msallah@MiamiHerald.com

MICHAEL SALLAH, PATRICK DANNER, JOHN DORSCHNER e INA PAIVA CORDLE
The Miami Herald

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