Hace 200 años nació el padre de la Biología moderna

Hoy se cumple el bicentenario de Charles Darwin, el científico inglés que puso en tela de juicio la teoría creacionista al incluir al hombre en la historia de la evolución de las especies

200 años separan al mundo de aquel 12 de febrero cuando nació el considerado padre de la Biología Moderna, que incluyó al hombre en la historia de la evolución de las especies: Charles Darwin.

El científico inglés vio la luz del mundo en 1809, en el seno de una familia adinerada en la localidad rural de Shrewsburry (oeste de Inglaterra)

Darwin no fue un alumno aventajado. Su padre lo envió a Edimburgo para estudiar Medicina, carrera que abandonó a los dos años luego de la experiencia de disecar un cadáver humano.

Uno de los personajes científicos más cuestionados por la religión -porque refutó la teoría creacionista amparada desde el cristianismo- estudió Teología entre los años 1827-1831 en Cambridge, a petición de su padre quien le pidió convertirse en un pastor protestante. Pero su pasión por el naturalismo se despertó cuando se embarcó a bordo del buque de investigación “Beagle”, con el que dio la vuelta al mundo en 52 meses y recogió numerosos apuntes de zoología y geología.

Al regresar a Europa, contaba con unos 5.400 especímenes así como con tortugas vivas de Galápagos.

Esta experiencia lo aproximó hacia la elaboración de la teoría por selección natural, según la cual los individuos que heredan las características más adecuadas al entorno son los más aptas para sobrevivir. La teoría no fue publicada de inmediato, sino que la compartió en secreto con su esposa. Fue en 1859 cuando dio a conocer su famoso texto El origen de las especies, la teoría que causó escándalo entre quienes creían en la creación divina de especies inmutables.

En su primer día de aparición (el 24 de noviembre de 1859) se vendieron en sólo doce horas 1.250 ejemplares. La teoría estuvo desde sus inicios en el ojo del huracán por la Iglesia.

Darwin, al igual que otros naturalistas que lo precedieron, encontró en los animales muchas características comunes y trató de explicar el origen de las mismas. Quiso comprender, por ejemplo, por qué todos los que tienen pico tienen también plumas, o por qué todos los que tienen miembros tienen también vértebras.

Basándose en la geología, demostró que las especies evolucionaron a través de la selección natural, que favorece algunos rasgos (tamaño, color, forma…) o comportamientos de los organismos vivos en un medio ambiente dado.

Desde hace 150 años, el pensamiento darwiniano ha sido completado gracias a los aportes de la genética, descripta por vez primera por Gregor Mendel en 1866, pero que Darwin no tuvo nunca en cuenta.
La biología evolutiva, eclipsada en los años 1950 por el descubrimiento del ADN y de los procesos físico-químicos en las moléculas, registra un nuevo auge desde hace dos décadas.

El “hereje” de la creación

En 1860, el obispo Samuel Wilberforce ridiculizó con brillante elocuencia las tesis evolucionistas en una sesión en Oxford, pero con igual brillo el zoólogo Thomas Henry Huxley defendió la teoría de Darwin, quien se mantuvo al margen de la controversia.

Por aquel entonces Darwin era ya una celebridad científica y hacía muchos años que había abandonado Londres para instalarse en Down, en plena campiña inglesa, donde nacieron la mayoría de sus diez hijos, de los cuales solo siete llegaron a la edad adulta.

En 1871 alimentó la polémica creada con “El origen de las especies” con la publicación de “El origen del hombre” (The Descent of Man and Selection in Relation to Sex), donde defendía la teoría de la evolución del hombre desde un animal similar al mono.

Luego de siglos de enfrentamiento y oposición, el Vaticano convocó para el próximo mes de marzo a una conferencia internacional, en un intento por saldar la batalla dialéctica entre teología y ciencia respecto al origen de las especies.

El evento, que lleva por nombre: “La evolución biológica: hechos y teorías, un acercamiento crítico 150 años después del origen de las especies” buscará estudiar la evolución desde el punto de vista de la fe cristiana.
Por su parte, la Iglesia Anglicana enmendó la dura postura que se había tenido al respecto de las investigaciones de Darwin en septiembre de 2008, cuando a través de unas declaraciones difundidas en Internet, la dirección de Misión y Asuntos Públicos le extendió una disculpa pública al científico fallecido.

“Charles Darwin, a 200 años de tu nacimiento, la Iglesia de Inglaterra te debe una disculpa por mal interpretarte y por haber reaccionado equivocadamente en un principio, incentivando a otros para que te sigan malentendiendo aún”, rezaba el texto en el que también se especificaba que la oposición actual a las teorías de la evolución “siguen siendo un examen al límite a la fe” para muchos movimientos cristianos, que se sienten amenazados por dichas ideas.

http://www.el-nacional.com/www/site/p_contenido.php?q=nodo/68084/Ciencia%20y%20Bienestar/Hace-200-a%C3%B1os-naci%C3%B3-el-padre-de-la-Biolog%C3%ADa-moderna

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