LA IZQUIERDA EN ANZOÁTEGUI (II PARTE)

Por: José Ignacio Caballero
Realmente quería culminar este trabajo. De todo corazón pido mis disculpas a todos por no haberlo podido hacer (POR AHORA). Conservaré los párrafos del borrador de la segunda parte y la columna completa de la primera parte de “La Izquierda en Anzoátegui”, con la esperanza de que su continuación sea editada más adelante. Pero en fin, aprovechando este espacio, expondré los motivos por los cuales decidí cesar la columna, para entonces divulgar el llamamiento que deseo elevar a los diferentes actores políticos del país, y dejar claro mi verdadera posición ante la situación de agonía que atraviesa la democracia en La Tierra de Gracia mejor llamada Venezuela.
Como profesión de policía de carrera que me formé, tengo el deber de -aun siendo civil- exigirle a la ciudadana Fiscal General de la República, Dra. Luisa Ortega Díaz, nos convoque de una buena vez por todas a quienes presuntamente seremos imputados en los próximos días por los Delitos de Rebelión y Traición a la Patria, quienes dicho sea de paso fuimos entrenados por los principales Organismo de Seguridad del Estado para mantener y resguardar la paz ciudadana y combatir el delito en todas sus modalidades, labor que es intrínseca a mi proceder y compatible con mis principios, para que entonces pueda ver y darse cuenta del error tan grande que el Ministerio Público está a punto de cometer en respuesta a la solicitud que estaría gestionando el actual Ministro del Poder Popular para Relaciones Interiores y Justicia, ciudadano Tarek El Aissami, sustentada con actas viciadas que contienen testimonios de algunos efectivos de la inteligencia militar. Durante los seis (06) largos años que estuve en la Dirección General Sectorial de los Servicios de Inteligencia y Prevención (DISIP), desde cuando ingresé al curso de Detective Nº 38 hasta haber sido removido del cargo de Sub Inspector, absorbí un gran cúmulo de conocimientos en las diferentes áreas operacionales; Inteligencia, Investigaciones, Patrullaje, Acciones Especiales de Comando, etc., logrando captar ese malestar interno que de lejos ya venía sintiéndose en la institución a lo largo de lo que llevaba de fundada, puesto que ningún Gobierno o Poder Ejecutivo, hasta los días de hoy incluso, supo o ha sabido valorar a su patrimonio más importante: El Recurso Humano.
Lamentablemente, Magistrados, Jueces, Ministros, Directores de Organismos e Instituciones dependiente del Estado, Diputados, cualquier otra cantidad de altos funcionarios (sin contar al ciudadano Presidente de la República Bolivariana de Venezuela y sus familiares directos) y también poderosos empresarios privados, fueron, son y todavía están siendo “protegidos” por agentes policiales de uniforme o de civil en cumplimiento dizque de su DEBER, mientras que los ciudadanos comunes y portadores de una ridícula cédula de identidad que al parecer de nada sirve portarla, somos humillados al punto más elevado del cual se haya podido humillar a persona alguna en la vida. Ya imagino ver la expresión que habría soltado a los cuatro vientos (si respirando aún estuviera) mi difunto abuelo materno ANTONIO CABALLERO BRICEÑO, hombre que creyó y que luchó de convicción por ideales socialistas, siendo él de los últimos descendientes de una casta legataria con orígenes coloniales, de la cual forma parte y tiene los mismos lazos consanguíneos el Prócer de la Independencia y Coronel de aquel tan anhelado Glorioso Ejército Libertador, ANTONIO NICOLÁS BRICEÑO, por cierto compañero de armas y amigo personal del Generalísimo Francisco de Miranda.
Pero ese malestar no sólo fue generándose en la DISIP, fue extendiéndose a muchos colegas de los distintos cuerpos policiales, claro que por razones propias de cada organismo, pero llevando el mismo sentimiento en sus adentros por la búsqueda de la justicia y la igualdad.
A pesar de haberme pronunciado en la misma tarima de una plaza donde también lo hicieran varios Oficiales pertenecientes a las Fuerzas Armadas de una nación que aunque mantiene intacto su nombre está a punto de perder su sexta república, y donde el nacionalismo pareciera se quedó guardado en las gavetas de la historia, mantengo firme mi posición de honrar a mi pueblo con la sangre de mi cuerpo y con el grito de mi alma, si Ustedes, asquerosos politiqueros de pacotilla, siguen jugando y yendo de aquí para allá sin lograr un verdadero acuerdo nacional, y no terminan de dejar que nosotros decidamos nuestro futuro y fijemos la concreción de la estrofa…..”Gloria al Bravo Pueblo”.

Estamos ante la nueva generación de colonizadores, en la era de Internet y de los hacker, donde en un mundo cada vez más globalizado es mucho más fácil estar desunido y ser cruel, facilitando a los cobardes robarse nuestra libertad.
jicaballero@hotmail.es

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

A %d blogueros les gusta esto: